Durante años, las cesantías han sido vistas únicamente como un ahorro para momentos de emergencia. Sin embargo, en el mercado inmobiliario colombiano, este recurso se ha consolidado como una de las herramientas más efectivas para acceder a vivienda propia.
Hoy, las cesantías funcionan como un capital estratégico que puede destinarse al pago de la cuota inicial, la compra de vivienda o incluso a la reducción de una deuda hipotecaria. En 2026, gracias a la digitalización de los fondos y a procesos cada vez más ágiles, su uso es más sencillo, rápido y eficiente que nunca.
Las cesantías son una prestación social obligatoria en Colombia, creada para proteger al trabajador en caso de desempleo, pero con un uso legal claramente definido para inversión en vivienda y educación.
De acuerdo con la Ley 50 de 1990, las cesantías pueden destinarse a:
Este respaldo legal permite al trabajador retirar total o parcialmente sus cesantías, siempre que el destino sea alguno de los usos autorizados.
A diferencia del ahorro voluntario, las cesantías ya se encuentran disponibles en el fondo y pueden utilizarse sin penalización, siempre que se cumplan los requisitos exigidos. Esto las convierte en un recurso inmediato y estratégico para quienes están en proceso de compra de vivienda.
Utilizar las cesantías para la compra de vivienda es un proceso más sencillo de lo que muchos imaginan. Con el acompañamiento adecuado, cada paso se realiza de forma ordenada y sin complicaciones. Así funciona el proceso con Inacar:
El primer paso es definir el proyecto de Inacar que mejor se ajuste a tus necesidades, expectativas y capacidad financiera. En esta etapa es importante evaluar la ubicación, el tipo de vivienda y el valor del inmueble para tener claridad desde el inicio.
Una vez seleccionado el proyecto, debes contar con la documentación necesaria para iniciar el trámite ante el fondo de cesantías. Estos documentos certifican que el inmueble cumple con los requisitos legales para que las cesantías puedan destinarse a la compra de vivienda.
Con la documentación en mano, debes realizar la solicitud de retiro ante tu fondo de cesantías, indicando que el destino de los recursos será la compra de vivienda. Actualmente, muchos fondos permiten hacer este trámite de forma digital, lo que agiliza el proceso.
Una vez aprobado el retiro, el valor de las cesantías se consigna y se aplica directamente al pago de la cuota inicial del inmueble. Esto permite reducir el monto a financiar y facilita la planeación del crédito hipotecario.
Nosotros te acompañaremos durante todo el proceso de compra, hasta la etapa de escrituración, lo que ayuda a que cada trámite se realice de forma correcta y con mayor tranquilidad.
Destinar las cesantías a la compra de vivienda no solo facilita el acceso, sino que también mejora la salud financiera del comprador.
Al utilizar cesantías en la cuota inicial se reduce el valor a financiar, lo que se traduce en:
Invertir las cesantías en vivienda es una de las decisiones financieras más inteligentes para construir patrimonio a largo plazo. Con información clara, procesos bien estructurados y proyectos confiables, este ahorro puede convertirse en el primer paso hacia la vivienda propia.